viernes, 3 de febrero de 2012

MEMORIA HISTÓRICA

Permitidme que hoy alargue estas líneas más de la cuenta.
Pues nada, que andaba yo a favor del juez Garzón y sus razones. Hace unos días, el tipo que siempre te coloca la sanguijuela de la desazón, me dice,
—Qué, te habrás enterado del pollo que se ha montado con lo de la memoria histórica.
—Pollo, ninguno —le digo—, simplemente están poniendo las cosas en su sitio.
—En qué sitio, ¿en el de acá o en el de allá? —dice torciendo el gesto.
Aunque le comento que la realidad histórica produjo un hecho nefasto para todos, como fue el de la Guerra Civil y la Dictadura, el tipo me asegura que me he dejado comer el coco, y que a ver de dónde sale lo de la memoria histórica, porque la República fue causa de la Guerra Civil aunque, después, la Guerra Civil causara la Dictadura. Por lo tanto, habrá que ondear la bandera de la memoria histórica que corresponde no sólo a los de acá sino también a los de allá, “porque memoria histórica tenemos todos”. Ante mi  disconformidad, “Ven a mi casa”, dice, “te lo demostraré”. Fui el pasado 28 de enero, día de Santo Tomás de Aquino. En su escritorio, me muestra un libro viejo. Me dice: “Aquí también hay memoria histórica”. Tomo el libro y leo la portada: “Causa General. La dominación roja en España. Avance de la información instruida por el Ministerio Público”. Editado en rústica y distribuido por Afrodisio Aguado, parece proceder de los primeros años de la Dictadura, a juzgar por la fecha del prólogo, firmado en diciembre de 1943 por Eduardo Aunós, ministro de Justicia. Mi sorpresa es mayúscula cuando lo hojeo y observo, contrariado, las fotografías de algunas checas oficiales (checa de Bellas Artes y Fomento, checa del subdirector de Seguridad, checa socialista de García Altadell, checa de la Agrupación Socialista Madrileña, entre otras), así como la interminable relación nominal de víctimas de la persecución religiosa en algunas provincias, más la relación de los asesinatos perpetrados en la cárcel Modelo de Madrid el 23 de agosto de 1936 (acompañada de espeluznantes fotografías).
Me quedo de piedra. Pienso que es preferible prever el futuro y arrinconar los modelos de memoria histórica. Todos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario