martes, 29 de junio de 2021

 

LA  IGUALDAD

JUAN GARODRI

  

De chicos, cantábamos aquello de que estaba el señor don Gato sentadito en su tejado, muy tranquilo al sol que más calienta, y va y le vienen cartas de lejos por si quería casarse con una gatita blanca sobrina de un gato pardo, lo cual que le emociona de tal manera que, al segundo o tercer retozo, se cae del tejado. Y se parte siete costillas y el espinazo y el rabo. Y lo llevan a enterrar. Pero, mira tú por dónde, lo llevan a enterrar por la calle del pescado. Y ya se sabe que el olor del pescado es a los gatos lo que el olor de los votos es al político/a: una especie de viagra poderosamente regeneradora que convierte la eréctil disfunción política en eyaculante torrentera de promesas (ya se ha descubierto también la viagra femenina). De manera que, al olor de las sardinas, pues eso, el gato ha resucitado.

Y empiezan a aparecer los efectos de la resurrección. (Quizá algunos/as no estuvieran del todo muertos/as, quizá solo estuvieran aletargados/as en las covachuelas oficiales con ese estado de hibernación que caracteriza a los osos y a los ofidios). Los efectos, pues, se notan más que nada en el bar. Los conciliábulos, las habladurías, los dimes y diretes, la ley de la oferta y la demanda, el mercadeo, el mercachifleo, el prebendeo político abunda y sobrenada por la superficie oleoginosa de las pretensiones representativas. También se notan los efectos en la Prensa. Ya empiezan a aparecer listas. Ya andan los políticos/as que pierden el culo elaborando listas para las municipales y autonómicas. Y unos/as se mantienen en el macho y otros/as son borrados del mapa. Y aparecen nuevos nombres y nuevos rostros. Los/las han convencido de que son gente con “cartel”, con carisma (esa apropiación gratuita del término teológico que se utiliza para designar a personas dotadas de cierta facilidad para atraer a otras). Y van y se lo creen. Y juran, después, que todo lo hacen por el pueblo.  Popule meus, quid feci tibi! grita Tomás Luis de Victoria en uno de sus Responsorios de Semana Santa con esa sobrecogedora intensidad expresiva que caracteriza su polifonía religiosa. Pobre pueblo, utilizado siempre como cabeza de turco para justificar las aspiraciones, las ambiciones, las exigencias y las defecciones de los/las políticos/as. Y tal vez sus deyecciones.


Hay una novedad, sin embargo, progresista, europea y libre, en la actual confección de listas: la igualdad. Y se habla de establecer una nueva “cota” de igualdad femenina (supongo que se refiere al término topográfico que indica la altura de un punto sobre otro: con lo cual el concepto de “cota” nunca puede coincidir con el de igualdad). Y se afirma con énfasis ciceroniano que el número de mujeres que integren las listas no debe ser inferior al cincuenta por ciento del total. Y hasta Borrell ha llegado a comprometerse a que en un futuro Gobierno suyo aparezca un 50 % de mujeres. ¡Qué bien! La cosa está pero que muy bien. Ocurre, sin embargo, que contemplada la afirmación así, fuera de contexto, aparece como sutilmente idiota. Porque vamos a ver. ¿Por qué no puede llegar al setenta o al noventa por ciento el número de mujeres que aparezcan en las listas? Puede ocurrir que en muchos municipios abunden los machos domingueros, futboleros y cerveceros, por poner una aclaración,  ejemplares de la fauna ibérica que no ven más allá de sus narices y que, en contrapartida, la mayoría de las mujeres censadas superen en inteligencia, en trabajo, en capacidad de gestión o de organización a la mayoría de los hombres. Sin embargo, los mandamases locales no aceptan el hecho de la palpable superioridad mujeril y dan de lado, con displicencia, a las propuestas femeninas. Por el contrario, municipio habrá en que abunden culebroneras y culifinas, más proclives a la pulsión consumópata o a la lectura indiscriminada de la prensa rosa, por poner otra aclaración, que al cultivo inteligente de la gestión organizadora y social. En este caso, ni el cincuenta, ni el treinta, ni el veinte por ciento de mujeres deberían aparecer en las listas. A ver si el personal, para huir precipitadamente de los efectos seculares de la cultura machista, va y cae en la zanja de la pretensión feminista. Y aunque lo políticamente correcto, que se dice, sea mitad y mitad, pienso que lo municipal o lo autonómicamente correcto sería incluir en las listas a las personas más cualificadas (sean mujeres, sean hombres) por su inteligencia, su trabajo y su probada capacidad de actuación en favor de todos.

Porque lo que es cocer habas se cuecen en todas partes. Ahora mismo, va un grupo de mujeres, en no sé qué pueblo de Cataluña, y organiza en un salón de propiedad municipal un concurso de ensaladas. Desconozco los nombres y los ingredientes utilizados para la mescolanza ensaladeril. Pero, además de poseer la incitación a las delicias gastronómicas, las ensaladas debían de ocultar el secreto de una exaltada posesión en el séptimo cielo de las delicias epidérmicas, supongo, porque las mujeres largaron a la puta calle al incauto que se le ocurrió sentarse en un banco del salón municipal para observar las femeninas manipulaciones de las verduras. El acto estaba exclusivamente reservado a mujeres. En el juzgado andan, creo.

                                             CRÓNICAS DE RADIO POPULAR

                                             DESDE CORIA


La primavera viene seca.

Fiesta del 1 de mayo en el Rincón.

 

2 de mayo de 1970

 Este año la primavera nos ha salido poco seria. Ha querido adelantarse precozmente hacia el verano en un intento vano de mayoría de edad no superado y que, por otra parte, la ha dejado marchita. ¿Dónde está el mayo florido y hermoso del viejo refrán, al que las lluvias de abril y los vientos de marzo convertirían en un mocetón vegetal? No recuerdo si el viento sopló en marzo con frecuencia, pero sí sé que en abril no ha habido lluvias mil. Por eso, mayo ha nacido raquítico y encogido. ¡Qué desilusión para los poetas, ahora que las rosas se deshojan nada más abrirse, y la pradera ya está seca, y la hierba se asfixia, sorprendida por el sol! Y qué desesperación para el hombre del campo al ver cómo el pasto es escaso y cómo el ganado pierde peso y cómo la tierra, enfadada, se niega a florecer.

Viene todo esto a cuento de que, a pesar de que el agricultor no está para baile con gaitas, también este año se ha celebrado la festividad del día 1 de mayo, en ciertos sectores del campo, con alegría y generosidad.

La festividad de la Exaltación del Trabajo cristiano, patronizada por san José Artesano, tuvo ayer como motivo en estos contornos la fiesta popular que el poblado de Colonización denominado Rincón del Obispo llevó a cabo a tal efecto. Rincón del Obispo dista unos pocos kilómetros de Coria y está considerado como barriada de esta ciudad. Este año ha organizado un excelente programa de actividades en las que se mezclan los cultos religiosos y los festejos populares. Lo más destacado de ayer, día 1, fueron las competiciones deportivas, las tablas de gimnasia y una carrera ciclista, por la mañana. Por la tarde, tuvo lugar una interesante novillada en la que se lidiaron dos novillos toros por el novillero Roso, de Coria. Después se soltaron dos reservas para la juventud aficionada.

Una gran cantidad de público de Coria se desplazó a Rincón del Obispo para asistir a los festejos. Hoy, día 2, habrá cucañas, con la incierta aventura de trepar hasta ellas, carreras de sacos y actuación del conjunto músico vocal de Coria “Sendas perdidas”.

Aunque la lluvia no llegue, los tres ojos de este puente de fin de semana —viernes, sábado y domingo— arrastran el agua de la ilusión, que ya es algo.

 

Desde Coria, para Radio Popular de Cáceres, J.G.


jueves, 3 de junio de 2021

 

                                    CRÓNICAS DE RADIO POPULAR

                                                DESDE  CORIA


                            La Virgen de Argeme baja a la ciudad.

 

29 de abril de 1970

 

A las siete de la tarde, como estaba anunciado, llegó a nuestra ciudad, a la que  baja cada cinco años según los estatutos de la Cofradía, la Santísima Virgen de Argeme patrona de Coria y de la diócesis. Una gran multitud de fieles acompañó a la bendita imagen, entre cánticos marianos y el rezo del rosario, durante las dos horas que tardó en hacerse el recorrido de los cinco kilómetros que median entre la ermita y Coria.

En la prolongación de la calle Cruz de Piedra, fuera del casco urbano, profusamente adornada con banderas, arcos y colgaduras al igual que todo el trayecto por el que había de pasar la Virgen, el Ayuntamiento en pleno bajo mazas, autoridades y fuezas vivas esperan y dan la bienvenida a su Patrona en nombre de la ciudad. El pueblo entero, congregado en masa, vitoreó y aplaudió con fervor a su Virgen Morenita. En muchos rostros, las lágrimas no podían ocultar la emoción del momento.

Seguidamente, a hombros de los concejales, llega a la Puerta del Carmen, donde la esperan el Prelado de la diócesis, doctor Llopis Ivorra, revestido de mitra y báculo, el cabildo catedralicio y el clero, continuando procesionalmente hasta la  catedral. Allí se hace cargo de la venerada imagen el cabildo y penetra en el templo a hombros de los señores capitulares, bajo los acordes del órgano.

El obispo pronuncia unas palabras de salutación y exhorta a todos los corianos al amor y devoción de la Virgen bajo la advocación de Argeme, siendo acogidas sus palabras finales con calurosos aplausos y vivas a la Morenita.

Acto seguido, se canta la Salve y a continuación tiene lugar el “besamanto”. Con este motivo, la muchedumbre que llena las naves del templo catedralicio desfila ante la Virgen.

En días sucesivos tendrá lugar el Novenario, que durará hasta el 11 de mayo, fecha en la que, con características similares, la imagen de la Virgen será devuelta a su santuario.

 

Desde Coria, para Radio Popular de Cáceres, J.G.