martes, 4 de junio de 2013

EL CAPULLO QUE QUISO VOLAR CON LAS GAVIOTAS

Así como un terreno en el que abundan los olivos es un olivar y otro en el que crecen los melones es un melonar, no veo por qué el arbusto en el que brotan los capullos no pueda ser un capullar. Pues no señor, no lo es. Por esas veleidades enigmáticas del lenguaje, el término  capullar no se encuentra recogido en las páginas lexicográficas de la Docta Casa (DRAE). Y mira que es antiguo lo de capullo. Corominas lo data en 1490, resultado probable de un cruce entre ‘capillo’ y ‘cogulla’. Se encuentran étimos relacionados, como capucha, capuchino, capuchón y encapuchar, todos con significados referentes a capa o manto, y al antiguo capuz con el que se cubrían la cabeza. Pero de ‘capullar’, nada. Sin embargo, capullos, lo que se dice capullos, desde el siglo XV para acá, un montón.
España es un capullar. ¿Qué otra cosa, sino un capullo del abundante capullar político es el brote florido de la subida del IVA? Va Rajoy y dice que no lo va a subir, pero que lo "Explorará" como pide la UE. Y un capullo azulón, reventado de la glicinia de las frases, es este: La bajada del paro y el aumento de la afiliación a la Seguridad Social "confirman que la política económica del Gobierno es la adecuada". También el cielo es adecuado para las gaviotas. ¿O no? Además, España tiene autonomía y no está en manos de la troika, dice. Capullo.

1 comentario:

  1. Me tenía intrigadas tus inquietudes lexicográficas del capullar, hasta que por fin encontré la razón de donde meter a tanto capullo.¡Claro que es adecuada la política económica del rey de los capullos! La afiliación se le hace ahora a los niños recién nacidos (antes, no) y la bajada del paro, a costa de los contratos con salarios a mitad del mínimo interprofesional. Así arreglo yo también las estadísticas.

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